(etcmegacel 18-Oct-2012) 1.3.- Nos parece
escuchar como se eleva de todas partes en el mundo un inmenso y confuso rumor:
la interrogación de todos los que miran al Concilio y nos preguntan con
ansiedad: "¿No tenéis una palabra que decirnos... a nosotros los
gobernantes, a nosotros los intelectuales, los trabajadores, los artistas, y a
nosotras las mujeres, a nosotros los jóvenes, a nosotros los enfermos y los
pobres?".
1.4.- Estas voces
implorantes no quedarán sin respuesta. Para todas las categorías humanas ha
trabajado el Concilio durante estos cuatro años. Para todas ellas ha elaborado
esta constitución de “La Iglesia en el mundo de hoy” que Nos hemos promulgado
ayer en medio de los entusiastas aplausos de la asamblea.
1.5.- De nuestra
larga meditación sobre Cristo y su Iglesia debe brotar en este instante una
primera palabra anunciadora de paz y de salvación para las multitudes que
esperan. El Concilio, antes de terminarse, quiere cumplir esta función
profética y traducir en breves mensajes y en un idioma más fácilmente accesible
a todos la "buena nueva" que tiene para el mundo, y que algunos de
sus más autorizados intérpretes van a dirigir ahora en vuestro nombre, a la
humanidad entera... (de clic en la imagen para ver o descargar el mensaje completo)
